Querida vecina: en este día más que primaveral, en medio del invierno, como bien recoge nuestro amigo Forges , y haciendo uso del catarro que la viñeta trae asociado inevitablemente y yo sufro, tengo que continuar la charla mensafónica interrumpida por las horas esdrújulas, como dice Manolo, para trasladarte en mi calidad de abuelo algunas reflexiones para tu buen gobierno, ya que la inexperiencia de tu mocedad puede hacerte caer en errores vitales que, consejos buenos, te pueden evitar. Ya ves, licencias que uno se puede permitir por aquello de la edad. Espero que los recibirás como un regalo, pues con ese ánimo van, y que sabrás atesorarlos para que cuando, transcurrido el tiempo, llegues a mis años, puedas sentir que los has vivido con provecho, y sobre todo que quieres vivir aún más. Como verás, hacemos caso, y los mayores cuidamos de los pequeños. El primero es que aprendas de ellos; de tus mayores. Aprender no es copiar. Porque algunas cosas mejor no repetirlas. Aprender es llen...
Pues a ver... la primera empieza mejor, pero el corito de voces del final no me gusta. Por otra parte la segunda es prácticamente lo mismo desde el principio hasta casi el minuto 4 y esos ritmos rápidos ya sabes que como que no... Así que lo ideal para mi hubiera sido o una versión original sin coros, o una de Peterson con un ritmo un poco más lento (Este me recuerda demasiado al jazz)
ResponderEliminarPero mira... 6 minutos que me has tenido entretenida...
Esta música tiene para mí un recuerdo imborrable apegado al barrio de la Concepción de Madrid donde vi la película.
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