Querida vecina: en este día más que primaveral, en medio del invierno, como bien recoge nuestro amigo Forges , y haciendo uso del catarro que la viñeta trae asociado inevitablemente y yo sufro, tengo que continuar la charla mensafónica interrumpida por las horas esdrújulas, como dice Manolo, para trasladarte en mi calidad de abuelo algunas reflexiones para tu buen gobierno, ya que la inexperiencia de tu mocedad puede hacerte caer en errores vitales que, consejos buenos, te pueden evitar. Ya ves, licencias que uno se puede permitir por aquello de la edad. Espero que los recibirás como un regalo, pues con ese ánimo van, y que sabrás atesorarlos para que cuando, transcurrido el tiempo, llegues a mis años, puedas sentir que los has vivido con provecho, y sobre todo que quieres vivir aún más. Como verás, hacemos caso, y los mayores cuidamos de los pequeños. El primero es que aprendas de ellos; de tus mayores. Aprender no es copiar. Porque algunas cosas mejor no repetirlas. Aprender es llen...
Muy buenos días... Ahora apuestas por lo seguro ¿eh? jajaja Creo que esta música es incombustible, por más tiempo que pase, siempre se escucha con la misma intensidad. Pero... sigo pensando que te quedaste en 1950... Tienes que aprender a escuchar las canciones de ahora, Antonio Orozco es uno de mis favoritos. Anda, prueba con "Pedacitos de ti" "No hay mas""Es mi soledad" ... Yo me esfuerzo, pero tu tienes que hacer lo mismo...
ResponderEliminarQue tengáis un viernes fantástico. Un beso (Bueno, dos, otro para Francisco)
Esta es mi vida diaria, un recomenzar, un abrir los brazos, dar gracias y afrontar el nuevo día con sus matices, siempre igual, siempre distinto al día anterior.
ResponderEliminar¡Que belleza de música cuando está interpretada por una gran banda!