La señal del amor

Y salió el amor, a recorrer nuestros caminos,
a visitar ciudades, a mezclarse entre la gente.
Un extraño viento lo llevaba y lo traía, y con él
iba su voz, su alegría y su mensaje:
¡Hagamos del amor nuestra señal!
¡Dichosos aquellos que renuevan el amor gastado!
¡Dichosos aquellos que curan el amor herido!
¡Dichosos aquellos que encienden el amor apagado!
¡Dichosos aquellos que levantan el amor caído!
¡Dichosos aquellos que perdonan el amor equivocado!
¡Dichosos aquellos que enderezan el amor torcido!
¡Dichosos aquellos que liberan el amor atado!
¡Dichosos aquellos que entregan el amor recibido!
¡Dichosos aquellos que resucitan el amor muerto!


Seve Lázaro, sj

Comentarios

  1. Dichoso yo, por tener acceso a esta página y poder insuflarme de su espíritu.

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  2. Si quieres me lo mandas también por correo...jajajaja Lo has puesto en tu muro, en el del grupo, aqui... creo que nos estás mandando una indirecta...
    Ya me dejo de bromas. El amor debería ser el motor del mundo, porque después de todo fue lo único que nos mandó hacer Jesús: amarnos unos a otros. Lo malo es que nunca aprendemos a hacerlo del todo: es fácil amar a la familia, a los amigos pero muy difícil amar a todos los demás. El amor debería ser nuestra única señal.

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