Querida vecina: en este día más que primaveral, en medio del invierno, como bien recoge nuestro amigo Forges , y haciendo uso del catarro que la viñeta trae asociado inevitablemente y yo sufro, tengo que continuar la charla mensafónica interrumpida por las horas esdrújulas, como dice Manolo, para trasladarte en mi calidad de abuelo algunas reflexiones para tu buen gobierno, ya que la inexperiencia de tu mocedad puede hacerte caer en errores vitales que, consejos buenos, te pueden evitar. Ya ves, licencias que uno se puede permitir por aquello de la edad. Espero que los recibirás como un regalo, pues con ese ánimo van, y que sabrás atesorarlos para que cuando, transcurrido el tiempo, llegues a mis años, puedas sentir que los has vivido con provecho, y sobre todo que quieres vivir aún más. Como verás, hacemos caso, y los mayores cuidamos de los pequeños. El primero es que aprendas de ellos; de tus mayores. Aprender no es copiar. Porque algunas cosas mejor no repetirlas. Aprender es llen...
No ha sido imposible, pero sí ha resultado una "Odisea": primero se negaba "el pincho" (Internet Eveywhere) a abrir la conexión; luego no quería reproducir la música y me ha venido soltando pequeños retazos virtuosistas con intervalos de silencios. Insistí porque imaginaba que era algo de calidad y mandado con mucho esmero. Muchas gracias.
ResponderEliminarAlgo bueno tiene que tener el no estar aún de vacaciones... No tengo(de momento, y toco madera) problemas de conexión y he podido escuchar de una sola vez este tema. Sabéis que el jazz no es lo mio (ese tikitikitikitiki...rápido me suele atacar los nervios) pero esta vez lo he conseguido: ¿Veis? Puedo mejorar.
ResponderEliminarTocar así de maravillosamente es un don de Dios. No cabe otra explicación. Esto es Música.
ResponderEliminar