Querida vecina: en este día más que primaveral, en medio del invierno, como bien recoge nuestro amigo Forges , y haciendo uso del catarro que la viñeta trae asociado inevitablemente y yo sufro, tengo que continuar la charla mensafónica interrumpida por las horas esdrújulas, como dice Manolo, para trasladarte en mi calidad de abuelo algunas reflexiones para tu buen gobierno, ya que la inexperiencia de tu mocedad puede hacerte caer en errores vitales que, consejos buenos, te pueden evitar. Ya ves, licencias que uno se puede permitir por aquello de la edad. Espero que los recibirás como un regalo, pues con ese ánimo van, y que sabrás atesorarlos para que cuando, transcurrido el tiempo, llegues a mis años, puedas sentir que los has vivido con provecho, y sobre todo que quieres vivir aún más. Como verás, hacemos caso, y los mayores cuidamos de los pequeños. El primero es que aprendas de ellos; de tus mayores. Aprender no es copiar. Porque algunas cosas mejor no repetirlas. Aprender es llen...
Sólo he visto unos minutos, ya que a esta hora no me queda mucho fuelle; pero volveré y pensaré que también Mª Carmen lo está disfrutando. ¿Nos vemos mañana a media mañana en la carpa núm. 3, la de Cáritas? ¡Feliz descanso!
ResponderEliminarComo a las 5 de la mañana tenía pocas cosas que hacer, lo puse de música de fondo mientras contestaba mis mensajes...
ResponderEliminarEra la única opción que me dejaste, porque los dedos en el enchufe no los meto ni de coña, y con mi pelado no creo que me queden muchas opciones de peinado...jajajaja
Esta música sigue poniéndome de los nervios...¡¡Con lo estresada que estoy ultimamente!! Pero gracias de nuevo, por acordarte de mi.
Francisco, he disfrutado muchisimo... cuando por fin acabó la tortura...jajaja
Que tengáis un sábado genial. Besos