Querida vecina: en este día más que primaveral, en medio del invierno, como bien recoge nuestro amigo Forges , y haciendo uso del catarro que la viñeta trae asociado inevitablemente y yo sufro, tengo que continuar la charla mensafónica interrumpida por las horas esdrújulas, como dice Manolo, para trasladarte en mi calidad de abuelo algunas reflexiones para tu buen gobierno, ya que la inexperiencia de tu mocedad puede hacerte caer en errores vitales que, consejos buenos, te pueden evitar. Ya ves, licencias que uno se puede permitir por aquello de la edad. Espero que los recibirás como un regalo, pues con ese ánimo van, y que sabrás atesorarlos para que cuando, transcurrido el tiempo, llegues a mis años, puedas sentir que los has vivido con provecho, y sobre todo que quieres vivir aún más. Como verás, hacemos caso, y los mayores cuidamos de los pequeños. El primero es que aprendas de ellos; de tus mayores. Aprender no es copiar. Porque algunas cosas mejor no repetirlas. Aprender es llen...
Para mí es una mañana de sentimientos encontrados: la felicidad de haber pasado unos días con unos amigos que regresan muy satisfechos de nuestra hospitalidad, y la mala noticia del fallecimiento de un viejo profesor entrañable y sabio.
ResponderEliminarLa vida es una mixtura de sentimientos encontrados. Siento la pérdida de tu amigo. La fe nos abre a la esperanza de la Vida plena. Que sea plena para él.
EliminarPues lo siento mucho, Francisco. Piensa siempre que las personas no se van del todo, mientras las sigamos recordando.
ResponderEliminarTu música de hoy es preciosa.
ResponderEliminarme alegro de que te guste. Señal de que vas aprendiendo... Besos
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