Se dice (yo no lo he podido constatar), que quienes dictan estas normas tienen a su vez fuertes intereses en el negocio de la medicina privada, un sector que, junto a las universidades privadas, está floreciendo más y más. El samaritano no le pidió la filiación a quien encontró apaleado. ¡Pero qué mundo estamos construyendo!
Se dice (yo no lo he podido constatar), que quienes dictan estas normas tienen a su vez fuertes intereses en el negocio de la medicina privada, un sector que, junto a las universidades privadas, está floreciendo más y más. El samaritano no le pidió la filiación a quien encontró apaleado. ¡Pero qué mundo estamos construyendo!
ResponderEliminar