Querida vecina: en este día más que primaveral, en medio del invierno, como bien recoge nuestro amigo Forges , y haciendo uso del catarro que la viñeta trae asociado inevitablemente y yo sufro, tengo que continuar la charla mensafónica interrumpida por las horas esdrújulas, como dice Manolo, para trasladarte en mi calidad de abuelo algunas reflexiones para tu buen gobierno, ya que la inexperiencia de tu mocedad puede hacerte caer en errores vitales que, consejos buenos, te pueden evitar. Ya ves, licencias que uno se puede permitir por aquello de la edad. Espero que los recibirás como un regalo, pues con ese ánimo van, y que sabrás atesorarlos para que cuando, transcurrido el tiempo, llegues a mis años, puedas sentir que los has vivido con provecho, y sobre todo que quieres vivir aún más. Como verás, hacemos caso, y los mayores cuidamos de los pequeños. El primero es que aprendas de ellos; de tus mayores. Aprender no es copiar. Porque algunas cosas mejor no repetirlas. Aprender es llen...
Novedad: he llegado a casa a las 12,30 de la noche, después de haber asistido a una conferencia en la Hermandad de la Soledad, tras las cervezas y tapas de rigor, y se me recuerda que tengo que ser luz y sal. Hoy no soy ejemplo de nada. Buenas noches.
ResponderEliminar¿Que no eres ejemplo de nada? Pues entonces ninguno de nosotros podría serlo nunca. Tomarte unas cervezas y unas tapitas con los amigos es lo más normal del mundo y ya pones demasiada sal y demasiada luz cada día intentando hacer todo lo posible por los demás.
ResponderEliminarEs necesario que también cuidemos nuestras relaciones con los demás y compartamos ratos de esparcimiento. Eso no quita que a la vez, te intereses por los otros y transmitas el Mensaje de Jesús.
Para ser sal, hay que poner ganas, alegría y positividad en lo que haces y para ser luz tienes que ir mostrando el camino. ¿No lo haces? Pues yo creo que si.
Que tengas un feliz fin de semana
voy a estar de acuerdo con Mari armen, pa variar
EliminarSi es que cuando me pongo, me pongo...jajajajajaja
EliminarUn besito Fernando (bueno y otro para Francisco)