Querida vecina: en este día más que primaveral, en medio del invierno, como bien recoge nuestro amigo Forges , y haciendo uso del catarro que la viñeta trae asociado inevitablemente y yo sufro, tengo que continuar la charla mensafónica interrumpida por las horas esdrújulas, como dice Manolo, para trasladarte en mi calidad de abuelo algunas reflexiones para tu buen gobierno, ya que la inexperiencia de tu mocedad puede hacerte caer en errores vitales que, consejos buenos, te pueden evitar. Ya ves, licencias que uno se puede permitir por aquello de la edad. Espero que los recibirás como un regalo, pues con ese ánimo van, y que sabrás atesorarlos para que cuando, transcurrido el tiempo, llegues a mis años, puedas sentir que los has vivido con provecho, y sobre todo que quieres vivir aún más. Como verás, hacemos caso, y los mayores cuidamos de los pequeños. El primero es que aprendas de ellos; de tus mayores. Aprender no es copiar. Porque algunas cosas mejor no repetirlas. Aprender es llen...
Hoy tengo necesidad de dar tiempo al tiempo, no porque el tiempo cure los males, pero sí que éstos requieren de tiempo para volver a su ser. ¡Buenas noches!
ResponderEliminarsuele ayudar a poner cada cosa en su sitio
EliminarYo simplemente necesito tiempo... Ni con las horas extra de la madrugada tengo tiempo suficiente para realizar todo lo que tengo pendiente...
ResponderEliminarEn fin... priorizando, que es gerundio...
Buenos días a los dos. Un beso