Nunca es tarde. Reflexión de Pagola para la Cuaresma
No nos gusta hablar de conversión. Casi instintivamente pensamos en algo triste, penoso, muy unido a la penitencia, la mortificación y el ascetismo. Un esfuerzo casi imposible para el que no nos sentimos ya con humor ni con fuerzas. Sin embargo, si nos detenemos ante el mensaje de Jesús, escuchamos, antes que nada, una llamada alentadora para cambiar nuestro corazón y aprender a vivir de una manera más humana, porque Dios está cerca y quiere sanar nuestra vida. La conversión de la que habla Jesús no es algo forzado. Es un cambio que va creciendo en nosotros a medida que vamos cayendo en la cuenta de que Dios es alguien que quiere hacer nuestra vida más humana y feliz. Porque convertirse no es, antes que nada, intentar hacerlo todo mejor, sino sabernos encontrar por ese Dios que nos quiere mejores y más humanos. No se trata solo de “hacerse buena persona”, sino de volver a aquel que es bueno con nosotros. Por eso, la conversión no es algo triste, sino el descubrimiento de la verdadera a...
Buenos días Henmano!!Francisco donde anda?que no lo veo.
ResponderEliminarFrancisco no es el protagonista de esta página, sino Fernando en exclusiva. Francisco (Paco es más íntimo), es sólo alguien que comparte con todo disfrute las copas musicales que cada noche sirve para todos Fernando. A veces llego agotado a la media noche y se me hace distante la hora de la Cenicienta, pero procuro no perderme este regalo.
ResponderEliminar¿Sabes, Mari Ángeles, sabes, Fernando, que los comienzos musicales de Alberto Cortés en España fueron en Marbella? Aquella sala desapareció ya hace muchos años, pero fue lugar de moda en los primeros 60.
Me ha sonado a halago que se me echases de menos, Mari Ángeles, y es que en el fondo son los afectos los que nos pierden y nos ganan. Hoy llevo el día con bastante retraso, pero ha merecido la pena emplear estos minutos en escuchar esta canción y mantener esta charla. Gracias, Fernando, por consentirla. Que el Señor derrame su gracia sobre todos nosotros.