Señor, me rinde el sueño, pero quiero que mi último pensamiento del día sea para ti y que enlace con el primero tras un sueño reparador. Te doy gracias por todo el día de hoy, con lo bueno y lo malo, lo agradable y lo que me hizo rectificar. Te doy gracias por estos tres días de dolor, esos se se hacen notar todavía más cuando se alivia o desaparece. Ayúdame, Señor, a decirte siempre sí.
Gracias, Fernando, por esta invitación que me ha venido dada.
Señor, me rinde el sueño, pero quiero que mi último pensamiento del día sea para ti y que enlace con el primero tras un sueño reparador. Te doy gracias por todo el día de hoy, con lo bueno y lo malo, lo agradable y lo que me hizo rectificar. Te doy gracias por estos tres días de dolor, esos se se hacen notar todavía más cuando se alivia o desaparece. Ayúdame, Señor, a decirte siempre sí.
ResponderEliminarGracias, Fernando, por esta invitación que me ha venido dada.