Querida vecina: en este día más que primaveral, en medio del invierno, como bien recoge nuestro amigo Forges , y haciendo uso del catarro que la viñeta trae asociado inevitablemente y yo sufro, tengo que continuar la charla mensafónica interrumpida por las horas esdrújulas, como dice Manolo, para trasladarte en mi calidad de abuelo algunas reflexiones para tu buen gobierno, ya que la inexperiencia de tu mocedad puede hacerte caer en errores vitales que, consejos buenos, te pueden evitar. Ya ves, licencias que uno se puede permitir por aquello de la edad. Espero que los recibirás como un regalo, pues con ese ánimo van, y que sabrás atesorarlos para que cuando, transcurrido el tiempo, llegues a mis años, puedas sentir que los has vivido con provecho, y sobre todo que quieres vivir aún más. Como verás, hacemos caso, y los mayores cuidamos de los pequeños. El primero es que aprendas de ellos; de tus mayores. Aprender no es copiar. Porque algunas cosas mejor no repetirlas. Aprender es llen...
Estoy feliz y preocupado; eso podría resumir mi diario del día: he conseguido una plaza en una residencia de mayores para un excluido social de 61 años. Ya rechazó la anterior en Huelva, esta es en Heliópolis y la última oportunidad. En tus manos lo dejo Señor. Ayuda me a que mi diario de hoy sea de gala y de triunfo.
ResponderEliminarNosotros hemos tenido hoy la coordinadora arciprestal de Cáritas. Bastante bien, han asistido casi todos. Al finalizar, Juan José, un sin techo que recurre a mí desde hace años, que ha aparecido al terminar la misa, se ha llevado un rapapolvo, porque empiezan a no cuadrar historias, y vamos a ver si podemos dirigirlo a que lo evalúen en el Centro Amigo, para que pueda entrar.
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