Querida vecina: en este día más que primaveral, en medio del invierno, como bien recoge nuestro amigo Forges , y haciendo uso del catarro que la viñeta trae asociado inevitablemente y yo sufro, tengo que continuar la charla mensafónica interrumpida por las horas esdrújulas, como dice Manolo, para trasladarte en mi calidad de abuelo algunas reflexiones para tu buen gobierno, ya que la inexperiencia de tu mocedad puede hacerte caer en errores vitales que, consejos buenos, te pueden evitar. Ya ves, licencias que uno se puede permitir por aquello de la edad. Espero que los recibirás como un regalo, pues con ese ánimo van, y que sabrás atesorarlos para que cuando, transcurrido el tiempo, llegues a mis años, puedas sentir que los has vivido con provecho, y sobre todo que quieres vivir aún más. Como verás, hacemos caso, y los mayores cuidamos de los pequeños. El primero es que aprendas de ellos; de tus mayores. Aprender no es copiar. Porque algunas cosas mejor no repetirlas. Aprender es llen...
Al andar se hace camino y al volver la vista atrás...se ve la senda que nunca se ha de volver a pisar.
ResponderEliminarDespués de esperar muuuucho tiempo a que te decidieras a poner algo con letra, parece que la espera mereció la pena. Gracias
Serrat ha hecho una gran difusión de la poesía en esferas que no solían leerla.
ResponderEliminarPeregrino, son tus huellas el camino y nada más.
ResponderEliminarPeregrino, no hay camino, se hace camino al andar.
Creo que Machado estaría de acuerdo con este guiño para un pequeño homenaje al autor de este blog, ¿verdad?.
Caminante, no hay camino, sino estelas en la mar. (La mar no podía quedar atrás). Saludos