Querida vecina: en este día más que primaveral, en medio del invierno, como bien recoge nuestro amigo Forges , y haciendo uso del catarro que la viñeta trae asociado inevitablemente y yo sufro, tengo que continuar la charla mensafónica interrumpida por las horas esdrújulas, como dice Manolo, para trasladarte en mi calidad de abuelo algunas reflexiones para tu buen gobierno, ya que la inexperiencia de tu mocedad puede hacerte caer en errores vitales que, consejos buenos, te pueden evitar. Ya ves, licencias que uno se puede permitir por aquello de la edad. Espero que los recibirás como un regalo, pues con ese ánimo van, y que sabrás atesorarlos para que cuando, transcurrido el tiempo, llegues a mis años, puedas sentir que los has vivido con provecho, y sobre todo que quieres vivir aún más. Como verás, hacemos caso, y los mayores cuidamos de los pequeños. El primero es que aprendas de ellos; de tus mayores. Aprender no es copiar. Porque algunas cosas mejor no repetirlas. Aprender es llen...
No paso por mi mejor momento físico, anoche en la cama disfruté esta melodía y no pude comentar lo bien que me supo; seguramente es una confabulación para que repitira esta mañana y así lo he hecho.
ResponderEliminarSiento que no estés en tu mejor momento, pero seguro que es algo pasajero. La debilidad nos humaniza; la buena música también, así que tienes doble posibilidad. Que te mejores. un abrazo
EliminarMuchas gracias, Fernando. La ciática: ayer y anteayer era la derecha y hoy a mutado a la izquierda. Se trata de un viejo problema de columna con el que estoy familiarizado y el que sin duda me ha hecho más sensible y humilde. La música, Fernando, es un buen ungüento. Un abrazo.
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