Querida vecina: en este día más que primaveral, en medio del invierno, como bien recoge nuestro amigo Forges , y haciendo uso del catarro que la viñeta trae asociado inevitablemente y yo sufro, tengo que continuar la charla mensafónica interrumpida por las horas esdrújulas, como dice Manolo, para trasladarte en mi calidad de abuelo algunas reflexiones para tu buen gobierno, ya que la inexperiencia de tu mocedad puede hacerte caer en errores vitales que, consejos buenos, te pueden evitar. Ya ves, licencias que uno se puede permitir por aquello de la edad. Espero que los recibirás como un regalo, pues con ese ánimo van, y que sabrás atesorarlos para que cuando, transcurrido el tiempo, llegues a mis años, puedas sentir que los has vivido con provecho, y sobre todo que quieres vivir aún más. Como verás, hacemos caso, y los mayores cuidamos de los pequeños. El primero es que aprendas de ellos; de tus mayores. Aprender no es copiar. Porque algunas cosas mejor no repetirlas. Aprender es llen...
Lamentablemente no todos los días puedo llegar a esta hora para deleitarme con la música, respirar hondo y retirarme a descansar, pero 1 hora y 41 minutos es demasiada espera: mañana sigo con este concierto que tan bien apunta, aunque no le guste a "la dormilona". ¡Feliz día del Señor!
ResponderEliminarNos debe tener castigados, porque hace tiempo que no aparece
EliminarEl castigo te lo pones tu solito con esta música que me pones ¿Qué quieres que te comente sobre ella, alma de cántaro? ¿Todo lo que me gusta escucharla? Ainnssss...
EliminarTe eché de menos ayer. Me hubiese gustado que vinieras, aunque se que no pudo ser.
Besos a los dos
Por cierto que si el concierto es bueno, la versión del "cheek to cheek" entre el minuto 50, y la hora y cinco minutos, es sublime
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