Así: te necesito de carne y hueso. Te atisba el alma en el ciclón de estrellas, tumulto y sinfonía de los cielos; y, a zaga del arcano de la vida, perfora el caos y sojuzga el tiempo, y da contigo, Padre de las causas, Motor primero. Más el frío conturba en los abismos, y en los días de Dios amaga el vértigo. ¡Y un fuego vivo necesita el alma y un asidero! Hombre quisiste hacerme, no desnuda inmaterialidad de pensamiento. Soy una encarnación diminutiva; el arte, resplandor que toma cuerpo: la palabra es la carne de la idea: ¡Encarnación es todo el universo! ¡Y el que puso esta ley en nuestra nada hizo carne su verbo! Así: tangible, humano, fraterno. Ungir tus pies, que buscan mi camino, sentir tus manos en mis ojos ciegos, hundirme, como Juan, en tu regazo, y, -Judas sin traición- darte mi beso. Carne soy, y de carne te quiero. ¡Caridad que viniste a mi indigencia, qué bien sabes hablar en mi dialecto! Así, sufriente, corporal, amigo, ¡Cómo te entiend...
Estoy seguro de que Jesús te ama; lo que no es tan seguro es que tú amaras a Jesús, porque desde luego a ti no te amabas. ¡Feliz día del Señor!
ResponderEliminarMadre mia...¡¡Qué trabalenguas te ha salido, Francisco!! Ni leyéndolo tres veces me entero de quién ama a quién...jajaja
ResponderEliminarPreciosa canción. Una buena manera de comenzar el domingo.
Besos
Yes, Jesus loves us!! ¡¡¡Feliz domingo!!!
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