Querida vecina: en este día más que primaveral, en medio del invierno, como bien recoge nuestro amigo Forges , y haciendo uso del catarro que la viñeta trae asociado inevitablemente y yo sufro, tengo que continuar la charla mensafónica interrumpida por las horas esdrújulas, como dice Manolo, para trasladarte en mi calidad de abuelo algunas reflexiones para tu buen gobierno, ya que la inexperiencia de tu mocedad puede hacerte caer en errores vitales que, consejos buenos, te pueden evitar. Ya ves, licencias que uno se puede permitir por aquello de la edad. Espero que los recibirás como un regalo, pues con ese ánimo van, y que sabrás atesorarlos para que cuando, transcurrido el tiempo, llegues a mis años, puedas sentir que los has vivido con provecho, y sobre todo que quieres vivir aún más. Como verás, hacemos caso, y los mayores cuidamos de los pequeños. El primero es que aprendas de ellos; de tus mayores. Aprender no es copiar. Porque algunas cosas mejor no repetirlas. Aprender es llen...
Qué canción más triste...No sé lo que te ha dado con Silvio Rodríguez...¿Vas a poner toda su discografía?
ResponderEliminarPues nada, yo también espero que el dolor que no curen los ángeles no vuelva otra vez.
Feliz lunes. Un beso
Llego en segunda cita: cuando no puedo llegar a las 12 de la noche lo hago a primeras horas de la mañana. No sé si debes o no admitir las peticiones del oyente, pero a mí sí me gusta Silvio Rodríguez.
ResponderEliminarYo no he dicho que no me guste, pero prefiero la variedad. Hay que escuchar a gente diferente que tiene canciones preciosas.
ResponderEliminar¿Peticiones? Creo que si las admite, porque el verano pasado lo hizo, así que como a Francisco ya lo tienes servido, me pido algo de Orozco (Pedacitos de ti, Lo que tu quieras soy, Qué me queda....)
Besos a los dos